Por qué huelen los pies y remedios caseros para evitarlo

Las glándulas sudoríparas tienen su parte de culpa. Son ellas en cierta medida las responsables del mal olor corporal, aunque también hay otros factores a tener en cuenta. Existen dos tipos de glándulas. Las llamadas glándulas apocrinas desechan un compuesto formado por agua, feromonas, toxinas y grasas. Están presentes en los pies, las axilas y la zona genital, y suelen causar un olor más fuerte que en el caso de las glándulas ecrinas. Éstas desechan solo agua, por lo que el olor que expiden es mucho menos intenso. Suelen encontrarse en la cara, el pecho y las manos.

¿Por qué huelen los pies?

Cuanto más sudor se concentre en los pies, más fuerte será su olor. El sudor muchas veces es provocado por la forma en la que cubrimos nuestros pies y es que la mayor parte del día utilizamos calzado cerrado. Como es natural, cuando más notamos ese olor es en el momento de descalzarnos, cuando nos damos cuenta de que efectivamente hemos sudado.

El sudor puede provocarse al utilizar calcetines que no hayan sido fabricados con tejidos de calidad como el algodón, al no ser usados o por emplear zapatos inapropiados con materiales que no dejen transpirar. El escenario resultante, oscuro y húmedo, es el ambiente idóneo para que las bacterias se reproduzcan y generen ese mal olor.

Las bacterias tienen sus necesidades y la piel muerta les sirve de alimento. Ellas mismas producen desechos y un compuesto llamado sulfuro volátil que provoca un olor muy intenso, casi como el generado por comida podrida o en mal estado. De cualquier forma, el problema se puede solucionar si se cambian ciertos hábitos y se llevan a cabo algunos remedios caseros.

Remedios caseros para eliminar el olor de pies

Uno de estas soluciones consiste en utilizar vinagre de manzana, porque ayuda a eliminar las bacterias y a regular el nivel de ph de la piel. Lo único que hay que hacer es sumergir los pies en un receptáculo de agua caliente y 5 cucharadas soperas de este vinagre. Tras 10 minutos, hay que lavarlos y secarlos bien.

El bicarbonato de sodio es uno de los remedios más efectivos y se puede utilizar de varias maneras. Puedes verter por la noche un poco de bicarbonato en el calzado para que absorba la humedad o dejar los pies en remojo durante unos minutos, de 15 a 20, en un recipiente en el que hayas añadido agua tibia y varias cucharadas de bicarbonato.

Algunas plantas ayudan a acabar con la sudoración excesiva y con las bacterias. Es el caso de la infusión de salvia o de jengibre, donde deberás dejar en remojo tus pies. Otro truco consiste en introducir unas hojas de salvia en los zapatos.

La sal Kosher es un tipo de sal gruesa y pura que reduce los olores en gran medida. Tan solo hay que incorporar un poco de sal a un recipiente con agua templada. Lo mismo sucede en el caso del té negro, una infusión igual de válida que las anteriores. Lo único que hay que hacer es preparar una infusión incorporando cuatro sobres en un litro de agua. Una vez preparada, se deja enfriar y se sumergen los pies en la solución.

Estos remedios caseros suelen ser eficaces, pero no está de más visitar una clínica podológica para que sean ellos los que realicen un diagnóstico válido e indiquen el mejor tratamiento a seguir en caso de que sea necesario.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ocultar
¡CONTACTA
AHORA!

Contacta con nosotros

Nombre (requerido)

Correo electrónico (requerido)

Teléfono (requerido)

Localidad

Consulta

Nuestras Clínicas no responden a consultas de tarifas por correo electrónico

"Al hacer “Clic“ en el Botón “ENVIAR” la usuaria declara haber leído y estar de acuerdo con las condiciones expresadas en el “AVISO LEGAL” y la “POLÍTICA DE PRIVACIDAD” de la presente Web."