Los parásitos que provocan los hongos en los pies se conocen con el nombre de dermatofitos, aunque también son conocidos con el nombre del hongo Trichophyton rubrum. Suelen estar presentes en lugares donde existe mucha humedad y donde hace calor. De ese modo, las piscinas y duchas públicas, así como los vestuarios de los gimnasios suelen ser zonas peligrosas donde pueden anidar.
Hay diferentes clases de hongos, pero los más comunes son los de las uñas, onicomicosis, y el pie de atleta, es decir, hongos entre la planta y los dedos de los pies. Si no se tratan a tiempo pueden multiplicarse rápidamente y no solo invadir el pie sino otras zonas del cuerpo. Además, puesto que se trata de enfermedades infecciosas, se pueden contagiar a otras personas.
Estos hongos se encuentran en el ambiente y resulta muy fácil contagiarse, de hecho, pisar el suelo es suficiente para contraer estas posibles infecciones. Una vez detectados, es de vital importancia llevar a cabo tratamientos de hongos, aunque no siempre resulta tan fácil saber si efectivamente tenemos o no estos parásitos al confundirse con otras patologías del pie.
Cómo identificar los hongos en los pies atendiendo a su afección
La onicomicosis es una de las afecciones más comunes, sino la que más. Su curación no resulta una tarea sencilla, por eso es de vital importancia detectarla cuanto antes. Cuando las uñas están afectadas por hongos cambian de color. Primero presentan un tono amarillento que va oscureciendo hasta que la uña termina presentando un color negro. Sin embargo, los hongos también están debajo de la uña, y su textura y apariencia también irán cambiando con el tiempo en forma de desgaste progresivo.
El cuanto al pie de atleta, otra de las afecciones más habituales, para identificarla hay que tener en cuenta la aparición de los siguientes síntomas: escozor o picor entre los dedos o en una zona concreta de la planta del pie, piel seca y agrietada, olor desagradable, rojeces e incluso ampollas en el caso de afecciones graves.
Tratamiento de hongos, ¿en qué consiste la quiropodia?
Los hongos pueden confundirse con piel seca y no tratarse adecuadamente, de hecho, estas situaciones puede dar lugar a que la infección avance y se convierta en algo más grave. La mejor manera de evitarlo es dedicar tiempo a nuestros pies, revisándolos frecuentemente, cuidándolos y tratando las uñas. De cualquier forma, en cuanto existe una mínima sospecha tras la aparición de uno o varios de estos síntomas, lo mejor es acudir al médico y poner remedio cuanto antes.
La quiropodia engloba una serie de tratamientos podológicos que acaban con algunas afecciones del pie y la manera de hacerlo es eliminando aquellas capas de piel que han quedado severamente afectadas. De ese modo se eliminan callos, durezas y hongos en los pies, dolencias que pueden llegar a deformar la pisada e incluso hacer que la postura quede afectada.