Parece mentira que los pies sean una parte tan importante de nuestro cuerpo y al mismo tiempo reciban tan pocas atenciones. Los pies soportan mucho peso al caminar, concretamente de 2 a 4 veces el peso del cuerpo, y la forma de la pisada puede llegar a ejercer cierta influencia en otras zonas del cuerpo y no para bien precisamente.
Es necesario ponerse en manos de un equipo especialista que realice un estudio previo para determinar si existen o no determinadas patologías que con el tiempo se puedan corregir, alteraciones comunes como el pie cavo o plano, cuya dificultad ortopédica resulta más fácil de solucionar o prevenir en la infancia.
Estas patologías se tratan mediante dos vías alternativas. Por un lado, se encuentran los equipos tecnológicos más avanzados basados en el cuidado y mantenimiento del pie, y por el otro, los estudios biomecánicos que, en ocasiones, conllevan el uso de plantillas deportivas.
Consecuencias y efectos de llevar plantillas
Tras llevar a cabo un estudio previo sobre la forma del pie y la pisada, se determinará el tipo de plantilla personalizada para incluirla en el interior del calzado. Las plantillas tratan de modificar o corregir ciertas alteraciones del pie y prevenir posibles lesiones que terminarían apareciendo con el tiempo.
Nuestro organismo va envejeciendo con los años, tal y como sucede con nuestros pies, de ahí que sea fundamental contar con un especialista en salud podológica para evitar males mayores en forma de sobrecargas musculares, callos y juanetes, dedos en garra y un largo etcétera.
Las plantillas para pie valgo sirven para reducir esta alteración que se caracteriza por el hundimiento de la estructura del pie, haciendo que se vuelva plano. Es ciertamente aconsejable en el caso de los pequeños y jóvenes que están en edad de crecer, aunque resulta un tratamiento eficaz en aquellos usuarios que ya padecen esta anomalía al reducir significativamente los síntomas. Con el tiempo, la persona empieza a llevar una vida más apacible y cómoda, sin dolores que puedan afectar su día a día, con una mayor agilidad y con la posibilidad de permanecer de pie mucho más tiempo.
Las personas que sufren esta patología suelen cansarse con mayor facilidad, sienten molestias y son más propensas a padecer esguinces o torceduras. Estas plantillas poco a poco van consiguiendo su propósito, que no es otro que la obtención de una pisada mucho más estable, haciendo que la bóveda plantar se forme y recoloque adecuadamente.
Las plantillas para pie cavo, por su parte, consiguen muchos beneficios con el tiempo: mejora la pisada y con ella la postura, y tiende a aliviar los dolores. El pie cavo cuenta con un arco de la bóveda plantar demasiado definido debido a la falta de elasticidad en los músculos. Su incapacidad para estirarse es lo que produce dolor y cansancio, aunque estas plantillas consiguen que el menor se sienta mucho más protegido y seguro al caminar, ofreciendo estabilidad y una inmejorable amortiguación.
Las plantillas para pie plano ayudan a prevenir esta alteración, aunque también tienden a aliviar las molestias sufridas en el caso de los jóvenes que padezcan los síntomas. En su función preventiva conceden una pisada firme y segura, y en el segundo hacen que la pisada se vuelva cada vez más estable.
Estas plantillas totalmente personalizadas tienen en cuenta diferentes aspectos como: el peso, la edad, la forma de la pisada y las dimensiones del pie. Lo siguiente es incluirlas en el calzado y mejorar la postura día tras día, previniendo dolores y lesiones futuras.