Los dedos en garra son una deformación que tiene lugar en los dedos del pie y que produce que estos se flexionen demasiado haciendo que adquieran una imagen semejante a una garra, de ahí el nombre popular con el que se conoce esta afección podal. Normalmente suele aparecer por usar un calzado incorrecto, por hacer un exceso de deporte o por perder musculatura en esta zona, algo que produce que vuelvan más rígidos de lo habitual. En este post del blog de Tecnopeu vamos a contarte cómo frenar los dedos en garra pues, si se pilla a tiempo, se puede frenar la deformación y recuperar la anatomía corporal.
Evitar los dedos en garra
Uno de los síntomas más evidentes de que se tienen los dedos en garra es que la zona comience a estar más rígida de lo normal, además de comenzar a mostrar una leve deformación y, sobre todo, un intenso dolor en esta parte del pie. Es muy importante acudir cuanto antes al podólogo para que pueda determinar si, efectivamente, estás padeciendo esta condición y, si es así, comenzar cuanto antes con el tratamiento que nos ayudará a frenar los dedos en garra.
Si la afección no está muy avanzada se podrá comenzar con un tratamiento que está pensado para prevenir la evolución de dicha deformidad y corregir la causa que puede estar ocasionando esta situación. A continuación vamos a listarte las medidas más frecuentes que se usan para poder evitar que la afección siga su curso:
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Uso de plantillas terapéuticas: Es uno de los métodos más efectivos pues contribuyen a corregir el pie, a acomodar la pisada y a evitar cualquier mal gesto que realicemos cuando caminemos o hagamos ejercicio.
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Férulas nocturnas: también suelen colocarse para que, durante la noche, el pie corrija la deformidad y vuelva a colocarse adoptando su forma natural.
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Separadores subdigitales: están pensados para separar los dedos de los pies y evitar, así, los dedos en garra. También son una buena alternativa para tratar esta condición y que, poco a poco, el pie vuelva a su estado normal.
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Uso de zapatos ortopédicos: ya hemos apuntado que una de las causas de los dedos en garra puede encontrarse en el uso de un calzado incorrecto, por ello, una buena solución es optar por un tipo de calzado adaptado a las necesidades anatómicas de nuestro pie y que ayudarán a corregir su postura.
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Realizar ejercicios específicos: dependiendo del estado de cada paciente, es posible que el podólogo te recomiende la práctica de algunos ejercicios pensados para trabajar la zona y evitar, así, que se atrofien. Una musculatura sana y activa es básica para evitar esta condición.
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Cuidar los pies: es esencial tener un óptimo cuidado de los pies para evitar la aparición de condiciones como durezas, callos, etcétera.
Cómo ves, es posible frenar los dedos en garra siempre y cuando se acuda de forma inmediata a un podólogo para que comience el tratamiento cuanto antes; si no es así, puede que sea necesaria una intervención quirúrgica para reducir los dolores y corregir esa deformidad aparecida en el pie.